Faroléate

16 de septiembre de 2011

Capitulo 2 (Sombras y Oscuridad)

Era una mañana luminosa  Gabúleo se despertó como cualquier otro día pero con un sentimiento interior. Era la muerte de su padre que vaciaba su alma interior creando un angustioso recuerdo mezclado con la alegría de un nuevo día. Aquel día se iba a enterrar a su padre en el antiguo cementerio, lúgubre, oscuro, con voces antiguas que esperaban pacientes hasta el final de los tiempos. La ceremonia duró unas tres horas que para Gabúleo fueron eternas pues no podía soportar aquella nueva. Tras la ceremonia el muchacho se vio obligado a vivir en la academia de su padre, debiendo pues conseguir un trabajo para poder comer. Su primer trabajo fue en la muralla de la ciudad pero por alertar a las tropas en falsas alarmas fue expulsado de Atenas por mentiroso e impuro. Sólo podía hacer una cosa; iniciar una nueva vida...

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