Faroléate

8 de febrero de 2012

Aquel lugar llamado pueblo


Como la mayoría de personas yo tengo un pueblo. Allí voy en alguna ocasión excepcional o en algún verano ocasional. A pesar de la estepa el paisaje es precioso; además como tiene el río a menos de un kilómetro puedes llegar rápido hasta él. Allí puedes disfrutar de la vegetación y del sonido del agua. Es un gran paraíso fiscal donde pasar el rato. El pueblo en sí es pequeño: una iglesia, una tienda, un bar… y algunas casas. Incluso hay unos chalets nuevos. El caso es que allí el entretenimiento está garantizado. Desde recoger el mineral yeso hasta ir con la bicicleta al río. También puedes escalar los riscos que no son muy elevados pero algunos poseen laderas empinadas y no hablemos de los matorrales pinchudos propios de la estepa. Luego también puedes jugar en un campo de fútbol y de frontón. Pero lo interesante es la tranquilidad propia del campo. También puedes disfrutar de los amigos del pueblo. Y jugar con ellos si las circunstancias lo requieren. Y no nos olvidemos de la típica partida al Monopoly llena de intriga y emoción. Espero que todos tengáis unos recuerdos tan gratos de vuestro pueblo.

1 comentario:

  1. ¿Paraiso fiscal, Mr Alcaynus? ¿Es que allí no se pagan impuestos?... /
    Ya me gustaría a mí tener pueblo al que volver...¡Que envidia!

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