Como la mayoría de personas yo tengo un pueblo.
Allí voy en alguna ocasión excepcional o en algún verano ocasional. A pesar de
la estepa el paisaje es precioso; además como tiene el río a menos de un kilómetro
puedes llegar rápido hasta él. Allí puedes disfrutar de la vegetación y del
sonido del agua. Es un gran paraíso fiscal donde pasar el rato. El pueblo en sí
es pequeño: una iglesia, una tienda, un bar… y algunas casas. Incluso hay unos
chalets nuevos. El caso es que allí el entretenimiento está garantizado. Desde
recoger el mineral yeso hasta ir con la bicicleta al río. También puedes
escalar los riscos que no son muy elevados pero algunos poseen laderas
empinadas y no hablemos de los matorrales pinchudos propios de la estepa. Luego
también puedes jugar en un campo de fútbol y de frontón. Pero lo interesante es
la tranquilidad propia del campo. También puedes disfrutar de los amigos del
pueblo. Y jugar con ellos si las circunstancias lo requieren. Y no nos
olvidemos de la típica partida al Monopoly llena de intriga y emoción. Espero
que todos tengáis unos recuerdos tan gratos de vuestro pueblo.
¿Paraiso fiscal, Mr Alcaynus? ¿Es que allí no se pagan impuestos?... /
ResponderEliminarYa me gustaría a mí tener pueblo al que volver...¡Que envidia!